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Medio ambiente

Medio Ambiente

Por su posición central en un territorio homogéneo llamado Isola Bergamasca, Chignolo fue elegido como lugar de reunión de los cónsules de los 23 pueblos de la Cuadra, que aquí audían para decidir sobre los asuntos de interés general, sin que por ello Chignolo pudiera considerarse como una especie de capital de comarca.

El territorio mide, entre sus puntos de mayor distancia, alrededor de 3.500 metros de largo por 2.250 de ancho con una superficie de 5,29 kilómetros cuadrados.
Algún optimista dió el nombre de Monte Orfano a una casi imperceptible elevación del terreno en su límite con Terno. Quien se dirija a Chignolo procedente de Terno o de Bonate, recorriendo la llanura de la Isola, ve surgir ya desde lejos las casas y la iglesias del pueblo, ciertamente situado en una posición algo más elevada respecto al nivel de los campos circundantes.

Mirando atentamente se observa que el pueblo está construido sobre una terraza sinuosa y accidentada, cuyo escalón, recubierto de bosque, atenúa la percepción del desnivel de unos 10 a 15 metros respecto a la base.
Este eslabón se extiende desde las estribaciones del monte Canto, en los alrededores de Mapello, toca Terno y atraviesa en vertical todo el territorio de Chignolo, llega hasta Rodi y se atenúa en los campos de Grignano. Su superficie está compuesta por estratos compactos de arcilla y escasas piedras y cantos, a diferencia de la llanura aluvional al este del torrente Buliga, donde sin embargo abundan.
Es interesante señalar, que con excepción de la llanura a orillas del río Adda, el resto de esta altiplanicie se dejó sin cultivar, y de Carvico, Sotto il Monte y Terno hacia abajo, hacia San Fermo di Grignano, se le da el nombre de Bedesco.
Si en un mapa geológico detallado se observan las distintas cuotas de altitud, procediendo de norte a sur se nota una constante y gradual disminución de la altura sobre el nivel del mar, donde se pasa de 241 m. en el confín con Terno a 204 m. en el límite con Madone, zona di Muggió.Una mención merecen los riachuelos que atraviesan el territorio.

El Dordo se limita a bañar una parte del límite sureste. El Buliga, sin embargo, reviste mayor interés porque atraviesa verticalmente el territorio de parte a parte, discurriendo a los pies del talud del Bedesco, cuyo curso sinuoso y accidentado ha ido adaptando su lecho a través de milenios. En los últimos años, y para prevenir posibles situaciones críticas, como excesiva erosión o inundaciones en el centro urbano, el Consorcio para la bonificación de la llanura bergamasca ha realizado importantes obras hidráulicas de potenciamiento de orillas en el barrio de Brolo y calle Don Bosco. Este arroyo, que desemboca en el Dordo a las afueras del pueblo, debe su origen a manantiales que bajan de la vertiente sur del monte Canto y de algún canal que se origina en el Bedesco. Antes de llegar a Chignolo recibe aguas (cuando bajan) de un minúsculo arroyo que se forma entre Carvico y Sotto il Monte, formado por la recogida de aguas residuales del Bedesco y al que se da el nombre de Colatore Somma o Bulighetto en los antiguos mapas catastrales.

Antiguamente, cuando llegaba al territorio de Chignolo encontraba ligeros obstáculos en su cauce debido a pequeños desniveles del terreno, por lo que se tuvo que abrir un estrecho lecho hasta su desembocadura en el Buliga.
También el Grandone nace en el monte Canto, en la vertiente orientada hacia Villa d'Adda y recorre perezosamente una buena parte del Bedesco, donde desde Baccanello, se ha ido excavando un pequeño valle, abierto y llano, y que se cierra exactamente en la llanura de la Isola a las puertas de Chignolo, donde desemboca en el Buliga, formando así la cuña de tierra que da nombre al pueblo.
Para terminar tenemos el arroyo Zender, que se origina imperceptiblemente entre plaza Amati y la granja Bianchina y con su lecho cada vez más profundo va diseñando el confín con el territorio de Suisio. Este arroyuelo, completamente seco en su parte inicial, se alimenta con las aguas que recoge en la zona del Bedesco que va atravesando.
En la llanura de regadío bergamasca se fue construyendo durante siglos una red de canales con gran cantidad de ramificaciones que llevaban agua a las tierras de labor, de manera que cada propiedad acabó estando rodeada por fosos y acequias, casi siempre secos.
Así, durante siglos, un cuidadoso trabajo de rellenado ha permitido que la llanura adquiera un ligero desnivel hacia los lados para impedir que se estanquen las aguas de lluvia, residuales o provenientes de los manantiales e irlas acumulando y recogiendo en fosos.

La disposición de la campiña a base de caminos excavados en el terreno, que en otras zonas se denominan "cavedagne", caracteriza aún la amplia zona de Bedesco que se extiende entre Medolago y Suisio, y se pone en evidencia en el norte de Chignolo, en la actual calle Galilei, que desembca en la carretera provincial Terno - Medolago. En este camino, más bajo que el nivel de los terrenos adyacentes, cuyos arcenes estaban sostenidos por muretes en piedra, confluyen varias sendas , también encajonadas y de forma abombada para dejar fluir el agua, en parte hacia el sendero principal y en parte hacia el Grandone o el Buliga. En la zona norte de Chignolo, entre Medolago y calle Galilei el campo es llano en su mayor parte y la red de cavedagne menos evidente. Quizás por ello, aún en el setecientos a algunas tierras se las denominaba estanques y había quien declaraba poseer aquí terrenos pantanosos. Hoy día las exigencias de la agricultura han cancelado prácticamente este antiguo aspecto del paisaje, único en la provincia de Bergamo, pero en muchas zonas del Bedesco la tierra no logra absorber el agua de lluvia, mientras que al este del Buliga el terreno arenoso es más permeable y no ha requerido estas complejas obras de bonificación.

Para poder garantizar el riego en los períodos de sequía durante el verano, el Consorcio para la bonificación de la llanura bergamasca ha puesto a punto un sistema de riego a lluvia.